Explotación Animal - Animales de Compañía
Domesticación: el gran error
Para entender la forma en que debemos abordar el tema de los animales de compañía es preciso que nos remontemos a tiempos inmemoriales, cuando el ser humano domesticó al perro y al gato, únicas especies que actualmente pueden convivir con los seres humanos.
Animales de compañía, ¿Qué ocurre actualmente?
La sobrepoblación de animales de compañía y el abandono son la principal causa del abarrotamiento de los refugios y de la desgracia de millares de perros y gatos al año sacrificados en perreras. Para que esto no ocurra hoy en día es necesario un compromiso por parte de las autoridades políticas y administrativas de este país para tomar cartas en el asunto de los animales de compañía, poniendo en marcha planes de esterilización masiva para evitar de todas las maneras posibles la ejecución de estos animales en las perreras, o bien la eterna espera de una familia de algunos individuos confinados en los refugios.
No es normal que se sigan reproduciendo animales de forma artificial, de los cuales el Estado se beneficia con el cobro de impuestos, cuando a 10 kilómetros de distancia se están ejecutando cientos de ellos en cámaras de gas o con inyecciones de lenta agonía, todo gracias a la inoperancia de la clase política que todavía no se ha dado cuenta que esterilizar es más ético y más barato que ejecutar.
La pragmática y el realismo nos obliga a pensar también por estos animales, y la mejor manera de hacerlo es trabajando por ellos, para que el camino que se siga sea el camino correcto, fomentando ante todo las esterilizaciones y las adopciones en detrimento de la compra.
Abandono
Muchas personas abandonan sus animales pensando que alguna persona de una protectora lo encontrará y lo llevará a un refugio fantástico, donde correrá por prados verdes persiguiendo hermosas mariposas. Pues la realidad es otra.
Reproducción en criaderos
Los perros y gatos presentes en criaderos son también esclavos a los que se manipulan sus ciclos hormonales normales, con el único objetivo de utilizarlos para reproducirse entre sí, quitarles sus hijos cuando ni siquiera están listos para dejar de recibir los cuidados que sólo su madre puede darles, y entregarlos a tiendas donde son expuestos para la venta como si se tratase de productos.
Siempre insistimos en que las personas que abogamos por la liberación animal no pedimos que los derechos de los animales se eleven al nivel de las personas, pero tampoco permitiremos que esos derechos se rebajen al nivel de las cosas, quitándoles su libertad de disponer de sí mismos y tratándolos como simples productos. Nadie pide que tengan derecho a votar ni a asistir a la universidad; lo que pedimos es que bajo este precepto, haciendo un paralelismo con la venta de esclavos humanos que eran ofertados según su aspecto físico o estético, los animales no sean objeto de comercio como si fueran complementos, o bien para que nos hagan compañía.
Reproducción casera
Es tan nociva como la reproducción en criaderos, tanto desde el punto de vista de los intereses del perro y del gato si seguimos reproduciéndolos, como también desde el punto de vista de los refugios y protectoras, a los que complicamos aún más la colocación, reduciendo la disponibilidad de plazas para animales en casas de adopción.
Es verdad que normalmente esto no se realiza con malas intenciones, o intenciones comerciales: suelen ser descuidos, inconsciencia, u hogares cuyas “cabezas de familia” tienen un alto peligro de padecer esquizofrenia, los que desean que sus hijos vean “el milagro de la vida”, haciendo nacer una serie de cachorros que luego o abandonan o “sacrifican” porque no pueden tenerlos. En resumen: por absoluta irresponsabilidad.
Un argumento que solemos escuchar a menudo es que las personas que regalan animales saben donde lo hacen, y tendrán control de que estén bien. Pero si la otra persona también hace reproducir a sus animales, ya no se tiene control de donde irían a parar las próximas generaciónes.
Tráfico de animales de compañía
No todos los animales que se pueden comprar en tiendas provienen de criaderos españoles. Muchos, quizás la mayoría, provienen de los países de Europa del Este, y llegan a nuestro país en camiones, hacinados, exhaustos, sin agua ni comida, después de 40 horas de viaje. Lo cierto es que la mayoría no llegan con vida.
Uno de cada 10 perros de raza padece de enfermedades incubadas desde la cría: ceguera progresiva, displasia y otras, que llevan al dueño a afrontar gastos de quirófano por más de 1.000 euros.
BUSCAR UN AMIGO. ADOPTA, JAMÁS COMPRES
Los animales que se encuentran en perreras o refugios tienen una esperanza de vida digna muy limitada, pues casi el 70% de ellos acabarán ejecutados, y del 30% restante se calcula que la mitad vivirá en condiciones de maltrato, siendo utilizados para el cuidado de fincas, casas, empresas, o bien padeciendo golpes, abusos, o teniendo que vivir el 90% del tiempo solos, atados o encerrados en pequeños espacios. Encuestas recientes han determinado que al menos el 30% de los animales de compañía sufre alguna forma de maltrato directa.
La adopción es un acto de compasión. Muchas personas no adoptan un animal por creer que no es justo que pasen mucho tiempo solos o tengan que vivir en pisos pequeños. Pero lo cierto es que la vida en la perrera no es mucho mejor que eso, ya que normalmente se encuentran en pequeñas jaulas donde, según la cantidad de voluntarios y la voluntad de los responsables del recinto, esos animales pueden pasar meses sin salir al menos cinco minutos a dar un mínimo paseo.
Muchas personas compran animales como una reacción compasiva al verlos en los escaparates, como si fueran esclavos ofrecidos por sus cualidades actitudinales y estéticas, pensando que de esa forma les liberarán del sufrimiento que comporta la jaula o la pecera.
EL ANIMAL EN CASA
Esterilizarlos es quererlos...
La importancia de la esterilización no persigue únicamente motivos estadísticos que pretenden evitar el abandono, reducir el maltrato, reducir la población de estos animales en refugios y perreras y acabar con el extermino de animales en centros municipales. Esterilizar un animal es también hacerle un favor al individuo en cuestión.
Todos los animales tenemos desarrollados unos complejos ciclos hormonales que determinan importantes parámetros de nuestro comportamiento. Los gatos y los perros no están exentos de ellos. Si tras haber leído estos textos, hemos hecho la conexión y llegado a comprender la verdadera importancia de por qué no se deben reproducir los animales de compañía, o evitar su reproducción, entenderemos que todo ese desarrollo hormonal es altamente perjudicial para los animales, sobre todo si no pueden “descargarlo” de forma natural.






