Y comprendimos in situ, porqué allí se maltrata a un animal, y comprendimos porqué allí se paró el tiempo, y con el tiempo sus ciudadanos.
Anclados en la Edad Media, ese podría haber sido el título de este artículo, pues así vimos a la mayoría de los caurienses, que primero nos cercaron, y después comenzaron a amedrentarnos, insultarnos y a darnos recuerdos para nuestras madres.
Afortunadamente, el buen hacer, como siempre, de la Guardia Civil, evitó que aquello llegara a más, pero no quedó en menos.
Alrededor de 150 personas, sin complejos, con un sólo mensaje, FIN YA AL TORO DE CORIA, nos concentramos allí, en la Ciudad de Coria, donde el hambre de violencia se vivió d...